lunes, 4 de octubre de 2010

Relatos fantásticos

ESCUELA DE BAILE DE COCHES
Un día, en "Cockchelendy" donde sólo vivían coches parlantes, había una escuela de baile a la que, justo en ese día, había venido un nuevo coche para aprender a bailar también. El nuevo se llamaba Tocóbiche. Así era su nombre porque, cada vez que veía un bicho, siempre lo cogía y lo tocaba. (Los coches de Cockchelendy tenían brazos, antebrazos y manos.) Tocóbiche fue a la escuela porque le había prometido a su amiga, que en el siguiente año, irían a la pista de baile "Las Rosas" para bailar algunos tipos de baile y, como éste coche era un poco patoso, pues fue allí. Al principio y durante 3 meses, le costó un montón y todos se reían de él, pero a finales de ese año bailaba tan bien que, por eso, todos se quedaron asombrados porque no conseguían su nivel. 4 meses después de Año Nuevo, Tocóbiche y su Mirindela, bailaron como nunca en la pista.
 Marta Molina.

 EL COCHE QUE BAILABA.

Hubo una vez un coche que bailaba .Su dueño le llamaba Edi. Para él era el coche más maravilloso del mundo, aunque era un verdadero trasto. Su dueño lo había comprado por poco dinero,y había que hacerle unos pequeños arreglos .A la mañana siguiente se puso manos a la obra ¡Que si cambio de aceite, parabrisas nuevo, tubo de escape, cuatro ruedas nuevas, espejo retrovisor, llantas  y ¡un sin fin de cosas más! Cuando lo tuvo  arreglado, su primer viaje fue el pueblo de su primo. Salieron muy contentos. Era su primera aventura.Cuando iban por la mitad del camino se dio cuenta de que algo le faltaba a su coche. Edi con una señal de claxon le tocó una melodía, entonces se dio cuenta de que le faltaba la radio, y pronto se la pondría. Aquella misma mañana se la instalaron. Al coche le empezó a gustar la música, así que lo llevó al baile y allí bailó todo lo que quiso.
José Antonio Valera

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